Desde Washington
José A. Delgado
El Nuevo Día
27 de mayo de 2012
La intención de enmendar el plebiscito
El Partido Nuevo Progresista (PNP) ha
adelantado que próximamente se propone volver a enmendar la ley que
regula la propuesta consulta de status que han convocado para el 6 de
noviembre, junto a las elecciones generales.
Según el gobernador
Luis Fortuño, se trata de hacer enmiendas “técnicas”, no sustantivas,
que se harán por “consenso” con “otros movimientos que han decidido
participar de la consulta”.
Pero, lo que se escucha de líderes del
PNP es el interés de cambiar el nombre a la alternativa de Estado Libre
Soberano (ELA) fuera de la cláusula para territorios de la Constitución
de Estados Unidos.
La idea parece ser precisar que en vez del ELA
soberano la definición de ese status lleve el nombre de la libre
asociación que el derecho internacional reconoce como tercera
alternativa no colonial, adicional a la independencia y la plena
integración a la metrópoli.
Hasta muy recientemente, el PNP había
indicado que el nombre no hace la cosa, que podía llamársele ELA
soberano o asociación soberana a la fórmula de libre asociación.
Cuando
se aprobó la ley, el Gobierno del PNP determinó que en la primera
consulta se le preguntaría al electorado de la Isla, en primer lugar, si
querían o no mantener el actual status territorial, que comúnmente se
identifica con el nombre de la Constitución de Puerto Rico, el Estado
Libre Asociado (ELA).
“La inclusión de la condición territorial
actual en la primera pregunta provee a aquellos que deseen defender
dicha condición política la oportunidad de votar por esta opción y
evidenciar el respaldo que tenga de nuestro Pueblo. Con esto atendemos
el reclamo de que no se excluya ninguna de las opciones de la papeleta”,
indica la exposición de motivos de la ley, según fue firmada por el
gobernador Fortuño.
La expresión hecha por el Gobernador de que no
habrá cambios sustantivos al plebiscito debe indicar que esa primera
pregunta se queda.
Por la segunda pregunta incluirse en la misma
papeleta y en el mismo evento electoral, no en un evento distinto como
originalmente propuso el PNP, es que se ha generado la confusión a la
que aluden tanto los electores como los políticos.
Si una persona
vota en la primera pregunta a favor de mantener el actual status
territorial, aún así puede seleccionar en la segunda entre la estadidad,
el ELA soberano y la independencia.
Las encuestas han indicado
que es posible que los electores – sea porque ante la posibilidad de un
cambio prefieren mantener lo que conocen o, como ha sugerido la
dirección del Partido Popular Democrático (PPD), quieren aguarle la
fiesta de status al Gobernador -, opten por continuar con el actual
status territorial.
Pero, en la segunda - para sorpresa de todos,
hasta de los defensores del ELA soberano, pero sobre todo del PNP -,
las dos últimas encuestas de El Nuevo Día y otra del Sindicato
Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) han indicado que el ELA
soberano puede ganarse a la estadidad en noviembre.
Eso parece
haber revivido los temores dentro del PNP sobre un proceso de status que
han controlado plenamente y que deberían tener en el bolsillo. El PNP
siempre ha pensado que una vez se descarte el ELA territorial como
alternativa, la estadidad ganaría a galope cualquier consulta en la
Isla.
Pero, ante el aviso que le han dado las encuestas, hay voces
en el PNP que piden cambiar el nombre del ELA soberano por la libre
asociación.
El PNP, sin embargo, justificó la inclusión del ELA
soberano en la ley 283 del 28 de diciembre de 2011 con el argumento de
que “el proceso dispuesto en esta ley persigue ser uno equitativo,
inclusivo y justo”.
“En aras de ser lo más inclusivos posibles y
que ningún sector significativo quede excluido en el proceso, los
electores tendrán la oportunidad de votar por un estatus llamado Estado
Libre Asociado Soberano fuera de la Cláusula Territorial de la
Constitución Federal, consignado en el vigente programa de Gobierno del
Partido Popular Democrático y reafirmado en su documento oficial
intitulado Pacto de Futuro: Contrato Social para la Transformación de
Puerto Rico. Dicha alternativa está enmarcada en Resoluciones de la
Organización de las Naciones Unidas (ONU), que reconocen la estadidad o
integración, la independencia u otro arreglo por acuerdo mutuo entre
países soberanos. Esta opción tendría que cumplir con las normas del
derecho internacional sobre igualdad soberana”, indica la ley.
Lo único que parece haber cambiado desde entonces son los pronósticos de la encuestas.
Muy
mal sabor dejará que ahora el Gobierno del PNP quiera renombrar la
alternativa de asociación soberana porque las encuestas le vaticinan una
derrota a la estadidad entre las alternativas de cambio incluidas en
las papeleta.
Después de todo el nombre no hace la cosa.
Lo
sabemos, pues llevamos 60 años hablando de un Estado Libre Asociado que
no es ni estado ni libre ni la Cámara de Representantes federal, en
1998 y 2010, ha reconocido que esté auténticamente asociado a Estados
Unidos.